Viaje al centro del cuerpo


Fuente: Perú Económico de mayo 2010

El desarrollo de los nanorobots podría permitir la curación de enfermedades en órganos complicados para la cirugía convencional.

Sala de operaciones en el interior del cuerpo

En efecto, siguiendo aquello de que lo que se imagina es posible, ahora muchos científicos alrededor del mundo están desarrollando microrobots con el propósito de que éstos ingresen a la corriente sanguínea y puedan eliminar grasas, quitar obstrucciones de las arterias e inclusive eliminar células cancerígenas.

En un reciente artículo, la revista Trends informa que las investigaciones para construir nanosubmarinos están avanzadas. Estas micronaves podrán viajar río arriba por las arterias y las venas y llegar a órganos tan difíciles de alcanzar vía la cirugía convencional, como el corazón, por ejemplo. La investigación refiere que cada año alrededor de 300,000 personas son operadas para corregir consecuencias de enfermedades coronarias, de modo que la alternativa que los científicos investigan suena más que milagrosa.

Así, en el Technion-Israel Institute of Technology, un equipo de investigadores ha creado a ViRob, un diminuto robot que puede viajar a través de la sangre para detectar anomalías. El dispositivo es manejado mediante campos magnéticos externos, los cuales no producen efectos dañinos a las demás células. Aunque todavía falta realizar más pruebas, en principio se podría fabricar un gran número de ViRobs, a manera de conformar un mini ejército que pueda transportar los medicamentos necesarios y combatir un tejido cancerígeno, por ejemplo. Pero también su labor podría consistir en dar “mantenimiento” al sistema circulatorio, ya que las diversas versiones del micro robot pueden ser instruidas para limpiar las placas que se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos.

Además, antes de sumergirse en los océanos sanguíneos estos submarinos pueden ser equipados con el instrumental necesario para recoger muestras de tejidos y ser analizados posteriormente. Si esto ya parece fantástico, súmese a ello el llevar cámaras para filmar y transmitir en tiempo real las imágenes de las profundidades del cuerpo humano. De acuerdo con Trends, una empresa médica, Mazor, ya ha encargado la construcción de un ViRob para usarlo en trabajos de cirugía en la columna vertebral.

Esta tendencia –que suele ser conocida con el nombre “medical micro-bots”– se está replicando en varios países alrededor del mundo. Así, de acuerdo con el portalthefutureofthings.com, en la Chonnam National University de Corea del Sur los investigadores están diseñando un robot similar al de la versión israelí. El micro robot surcoreano también puede localizar y disolver coágulos que estén bloqueando las arterias.

Estos orgullos tecnológicos están dotados de “piernas y brazos” para poder desplazarse según las contracciones musculares. Sus brazos delanteros miden 400 micrómetros y sus piernas, 1,200 micrómetros, y en su mejor momento alcanzan la sorprendente velocidad de 100 micrómetros por segundo. ¿No logra imaginarse dicha rapidez? No se preocupe: esto equivale a 50 metros recorridos en una semana. Lo interesante es que el “combustible” es tomado por los microrobots directamente de los azúcares, del oxígeno o de otros nutrientes de la sangre.

Submarinos por encargo

Sin embargo, la proeza de estos submarinos no se refiere únicamente a haber reducido su tamaño, sino al tipo de materiales que se usan. Es sabido que cuando un cuerpo extraño ingresa al organismo el sistema inmunológico produce un número enorme de glóbulos blancos para combatir y expulsar a los invasores. ¿Cómo logran vencer esta también microscópica dificultad?

Una de las alternativas de los científicos ha sido usar materiales biocompatibles. Es decir, los robots son construidos con restos de médula ósea e incluso con los propios tejidos del corazón. Ello significa que a cada paciente tienen que construirle su propio “submarino”, de tal forma que su sistema inmunológico no lo reconozca como extraño.

Sobre el particular, la revista New Scientist refirió hace poco que en la Carnegie Mellon University (en Pittsburgh, Estados Unidos) un equipo está construyendo un micro robot que puede ser introducido mediante una pequeña incisión en la superficie del tejido cardíaco. Su misión será, entre otras cosas, instalar marcapasos y administrar medicinas. Investigaciones similares se están haciendo en el Swiss Federal Institute of Technology en Zurich, Suiza, con la finalidad de crear robots tan diminutos que puedan ingresar a los mismos vasos sanguíneos de los tumores cancerosos y combatirlos con quimioterapia.

Por ahora, los científicos no tienen en sus planes reducir a sus colegas a tamaños microscópicos. Pero en todo caso, según Trends, la nanomedicina generará una revolución comparable a la biología genética.

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